Se ve que solo me centro en las cosas cuando me sucede un cataclismo. Desde hace unos días, me viene doliendo una dichosa muela que me tiene la mente atormentada y aterrorizada. Esto ha provocado mi vuelta al hogar, buscando el consuelo de mi querida madre, ante tan atroz dolor.
Esto ha sido para mí, algo que me ha hecho meditar. ¿De qué forma?, te preguntarás. Pues mientras que me recorría los dos metros de mi habitación de punta a punta, echando diablos por la boca a todo el mundo y dando golpes a las paredes y al suelo, solo encontraba alivio mental cuando el medicamento me hacía efecto ¡vamos! cuando lo hacía. Y en el momento que sentía que la tortura parara, instintivamente, mi ser daba gracias a todo, incluyendo al aire que respiraba.
El dolor de muelas, es el dolor más fuerte que un humano puede resistir, sin desmayarse. Y esto no lo digo yo, pero la muela no me dejaba pensar, parecía una de esas preocupaciones que por mucho que te escondas debajo de la tierra te persigue ya que reside como un parásito dentro de tu cabeza.
Pensarás que soy un exagerado, pero es que también tenía una infección bucal, y al juntarse todo no sabes si arrancarte la muela, la mandíbula o la cabeza directamente.
Pero bueno, el caso es que después de este traumático suceso, la permanencia en mi habitación de toda la vida ha sido de unos cuatro días sin ver la luz del sol. Y claro, eso a mí me ha vuelto loco, pero loco de remate.
Y cuando todo parecía perdido, se ha hecho la luz y he comenzado a pensar.
¿A pensar?, te preguntaras, pues sí a pensar, cosa que no hacía desde hace ya unos meses. Y ha entretenerme con todo lo que a mi alcance está. El ordenador, mis fotos, cartas viejas, libros, recuerdos, proyectos sin acabar... y me he dicho, a la manos a la obra que tienes mucho trabajo.
Y aquí estoy publicando otra entrada, done me propongo construir un cachito de mi vida dentro de esta burbuja. Donde vuelvo a empezar, je, je, je.
Espero que esta sea la última vez que tenga que empezar de nuevo. Y que esto signifique una continuidad dentro de mi vida ordinaria, vamos algo que me ayude a madurar o algo así. ¿No? Je, Je, je…
---El Escriba del Chaman---
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